Lic. Esteban Colombo
Especializado en Psicología Clínica y Psicología Deportiva
M.N.29959
Argentina

“el psicoanálisis se apoya con seguridad en los hechos de la vida anímica”
S. Freud

En las complejas funciones sociales que vienen desde la infancia G. Mead uno de los precursores de la psicología social estudia dos tipos de actividades que se manifiestan durante el desarrollo de la infancia : el “Play” y el “Game”, palabras que no tienen una traducción exacta al castellano pero que podemos traducir como juego y deporte, el “Play” es el juego libre mientras que el deporte es un juego organizado donde se pueden observar elementos pertenecientes a toda actividad institucionalizada , el deporte se constituye así en la suma del juego más la competición considerando al deportista como aquél que participa del mismo no sólo con su habilidad personal y el conocimiento técnico del deporte sino a través de un proceso que incluye la toma de conciencia y la responsabilidad del papel o rol que desempeña en el equipo y asumirá su rol de acuerdo con su historia infantil y las situaciones presentes, ya que toda dificultad en el manejo de la situación dentro del campo durante el partido estará relacionado con elementos inconscientes desconocidas por el sujeto. Luego de esta breve introducción desde la psicología social tomando a E.Pichón Riviere como referente y pionero en la investigación del deporte con sus vastas significaciones, procuraré a partir de mi experiencia personal en la práctica deportiva y de mi trabajo clínico a través del análisis de personas que practican deportes (alguna de ellas en forma profesional) utilizar las herramientas psicoanalíticas para comprender la psicología profunda del deporte y los deportistas.

Etimológicamente la palabra deporte proviene del latín deportare (trasladar, liberar la mente) luego apareció la concepción inglesa como sport dándole un sentido de diversión, actividad al aire libre , pasatiempo; de esta manera desde su origen se puede pensar al deporte como una actividad sublimatoria , como una manera de liberar la agresividad y los instintos que la sociedad usualmente coarta, así se logran satisfacer y exteriorizar tendencias que de lo contrario se reprimirían intoyectándose al propio cuerpo. En el deporte hay una liberación de pulsiones destructivas hacia el exterior haciendo posible satisfacer lo ordinariamente prohibido.
El deporte reúne tres elementos básicos y principales:

1) MOVIMIENTO: En el movimiento hay descarga de tensión a través del sistema músculo-esquelético, el cuerpo y su accionar, pero también hay liberación de pulsión de muerte; Si bien todo movimiento tiende a reducir tensiones produciendo satisfacción, existen componentes psíquicos que pueden limitar su accionar constituyendo inhibiciones en la función yoica (inhibiciones sintomáticas),de esta manera el músculo es una fuente erotizada que tiene componentes psíquicos libidinales que nos van a permitir o no la adecuación al medio circundante. Desde el psicoanálisis el movimiento del deportista conforma una acción del cuerpo observable como un discurso.

2) JUEGO: El juego es un componente trascendente en la vida humana, ya que a través de él se pueden expresar fantasías, liberar angustia y elaborar situaciones traumáticas; Es una manifestación proyectiva hacia el exterior donde la aparición de un otro/s marca una diferenciación yo-no yo que permite establecer vínculos de socialización y de pertenencia. Permite un pasaje del principio de placer al principio de realidad y aparecen las normas o reglas que regulan el accionar. Cuando en un deportista se pierde el deseo por el juego aparecen sentimientos de desgano o falta de motivación fácilmente observables en la práctica, esto ocurre en algunos casos ya que el deportista queda atrapado en el discurso del éxito (imperante en nuestra sociedad) trocando placer por exigencia, se aplasta el deseo y lo imaginario cae en las garras de lo real.

 3) COMPETENCIA: A diferencia del juego y el movimiento, el inicio de la competencia en el deporte se produce en el período de latencia previo a la pubertad, es decir en las instancias de la disolución del complejo de edipo y la instauración del super-yo, por lo tanto en toda competencia se encuentran variables inconscientes que giran en torno al narcisismo y al sistema de ideales, estos conceptos y sus significaciones adquieren importancia en el trabajo psicoanalitico con deportistas, citando a Freud “a través del ideal se trata de recuperar el perdido narcisismo de la infancia, colocándose el ideal como una meta que permitirá la recaptura de ese momento de gozo expansivo”.

Toda competencia contiene dos elementos:

a) DESCARGA DE AGRESIÓN: En la competencia hay descarga de agresión y exteriorización de pulsión de muerte, de destrucción, en el intento de dominar al otro (en algunos casos se observan componentes sádicos), el deseo agresivo porque de un deseo se trata, parte de un amor a sí mismo, hay agresividad para defender y resguardar el bien más preciado: “El narcisismo”, la rabia expresada desplegada en agresión externa reasegura el narcisismo, en cambio la agresión no expresada potencia la sensación de impotencia y su deterioro narcisista, un ejemplo de la agresión expresada se puede observar en el tenis cuando el tenista tira la raqueta desplazando su agresión a la raqueta, esto le permite sentir la fuerza y el poder de su acción y por otro lado significar la rabia y resguardar su narcisismo, en este caso el hecho de hacerse cargo del error “un mal tiro” produciría una herida narcisista, por eso citando a Aristóteles “cualquiera puede ponerse furioso…eso es fácil. Pero estar furioso con la persona correcta, en la intensidad correcta, en el momento correcto, por el motivo correcto, y de la forma correcta…. eso no es fácil”. Lacan describe la agresividad y la sitúa como constitutiva de yo, el sujeto agrede para expulsar los datos propioceptivos atomizados en oposición al semejante con el cual se identifica y al que observa especularmente como unido, es decir la agresividad para Lacan también se constituye para resguardar la unificación libidinal narcisista.

b) RIVALIDAD: En la rivalidad hay una relación objetal, sujeto-objeto, por lo tanto adquiere importancia la significación que el deportista le otorgue al rival de turno, muchas veces éstos pueden representar por actitudes, historia, edad,etc, transferencialmente figuras paternas y estar ubicados como sustitutos paternos, despertando así sentimientos inconscientes de culpa y castigo en relación a la dualidad amor-odio ambivalente de toda conflictiva edípica.

Pero no solamente la rivalidad en el deporte se manifiesta en la figura del adversario sino que pueden existir rivalidades intragrupales en los deportes de equipo y también en la figura del entrenador donde el deportista suele proyectar aspectos inconscientes.

La rivalidad en el deporte revela el sistema de creencias e ideales del deportista: la del rival idealizado o desvalorizado, ésta incursión por lo imaginario permite asimismo analizar ciertas respuestas del deportista en la competencia, cuando gana o cuando pierde, cuando pierde un partido casi ganado, etc…. .

Abordaje psicoanalítico en el deporte

Desde Freud hasta nuestros días los psicoanalistas hemos indagado en las diversas producciones humanas con fines científicos, clínicos, por lo tanto porqué no hacer lo mismo con el deporte que es una actividad tan profundamente integrada en nuestra sociedad.

En principio es importante señalar que la intervención del psicoanalista en el deporte se produce a través de derivaciones (en consultorio) o como parte de un equipo de trabajo en el plano grupal e individual, en el abordaje de deportistas se trabaja siempre interdisciplinariamente con el cuerpo técnico, médico, etc, integrándose como un miembro más del área de salud e interviniendo sólo ante requerimientos del cuerpo técnico o de/los deportistas (es importante encuadrar la demanda); En el ámbito grupal interviene sobre los aspectos emocionales que inciden conciente e inconscientemente (fantasías grupales) en la dinámica de grupo, para favorecer la cohesión grupal y evitar distorsiones en la comunicación, considero importante destacar que la posición del analista en al abordaje individual o grupal es la de escucha promoviendo a la palabra como sostén y medio para la solución del conflicto o dificultad que se plantee, (ya que los deportistas pocas veces encuentren espacios de contención y escucha donde poder plantear sus dificultades), citando a Lacan desde un lugar de sujeto supuesto saber, pero solo de supuesto saber, pues no debe haber un saber constituido, ya que el saber (inconsciente) siempre está del lado de el o los consultantes priorizando lo que el sujeto o grupo dice o hace para poder primero diagnosticar y luego intervenir, interpretando la dimensión del dicho o la significación de la acción (desde lo corporal como pasaje al acto ).

Otro punto importante a evaluar en el deportista es la fortaleza yoica, tomando a la instancia del yo como sede de angustia ,de aspiraciones inconscientes provenientes del ello y del superyó, el hecho de analizar la fortaleza yoica del sujeto nos permitirá saber como responderá a las presiones, éstas en el deporte están relacionadas al cumplimiento de las expectativas, se establecen a nivel imaginario y nos revelan la relación entre el yo y el superyó , el nivel de exigencia, la constitución del sistema de ideales y posiciones narcisísticas frente a ellos; Pero también la presión se puede manifestar a nivel corporal, a través de distonía, inhibición o sobreactivación.

Muchas veces se observa en la práctica deportistas sobreadaptados que sufren lesiones reiteradas y al indagar sobre la significación de la lesión se descubre el vínculo entre exigencias y el cumplimiento de ellas donde el valor que predomina es el de la efectividad, el hecho ser efectivo y exitoso a cualquier costo además de ser constitutivo (mandato parental) se asocia a una permanente exigencia de satisfacer al medio en detrimento del cuidado de sí mismo.

Éste trabajo sólo intenta aportar algunos conceptos introductorios que nos permite hacer otra lectura del deporte apostando al psicoanálisis como modelo de trabajo con sujetos deportistas. En tiempos donde predominan los modelos fenomenológicos-descriptivos en el abordaje del deportista y lo que sugestiona gana terreno manipulando conductas, apuesto al psicoanálisis no desde la revelación de un saber, sino desde la experiencia de una realización.