ALTO RENDIMIENTO DEPORTIVO EN ADOLESCENTES

TRIADA:  ENTRENADORA, FAMILIA Y PSICOLOGÍA DEPORTIVA.

 

El alto rendimiento supone una madurez deportiva que no siempre es correlativa con la etapa vital del atleta. Tal es el caso de los deportes artísticos dónde a muy temprana edad suelen alcanzarse niveles superiores de competencia y desempeño.

El joven atleta debe congeniar su etapa adolescente con una disciplina cotidiana que incluye exhaustivos entrenamientos, alimentación saludable, torneos y una agenda familiar alineada a los tiempos que requiere todo lo anteriormente señalado. En la mayoría de los casos este estilo de vida empieza a marcar una notoria disonancia con el grupo de pares no-deportistas, generalmente compañeros de colegio y amigos de la infancia. La frase que más escuchan sus amigos suele ser: “hoy no puedo, tengo que entrenar”, “Esta noche no puedo salir porque mañana compito”.

No obstante, el club funciona como una agente socializador que permite al joven relacionarse con otros adolescentes en su misma situación y por otro lado permite comenzar a manejarse con cierta autonomía dentro de un entorno organizado.  Esto es un aspecto muy positivo del cual pueden valerse los entrenadores para intervenir positivamente sobre la motivación de sus deportistas. Es decir, favorecer las actividades sociales y el encuentro entre deportistas de su misma institución.  Para todos aquellos que trabajen en esta franja etárea resulta imprescindible contemplar el factor social y relacional más allá del deportivo. Recordar que dentro de una carrera deportiva la adolescencia es la edad bisagra, momento que suele coincidir con varias elecciones de vida (estudios, trabajos, salidas con amigos, viajes por nombrar algunas) y con una gran necesidad de formar parte de grupos de pertenencia.

Dentro de los aspectos que las familias refieren valorar del deporte en la adolescencia podemos mencionar:

 

  • Crecen en un ámbito saludable.
  • Aprenden de valores y disciplina para la vida en general.
  • Aprenden a relacionarse con otros y a respetar normas.
  • Se desarrolla física y mentalmente.
  • El club es un espacio seguro dónde comenzar a manejarse de manera independiente.
  • Aprenden a organizar sus tiempos.
  • Aprenden a ponerse metas y trabajar para conseguirlas.
  • Desarrollan habilidades para la vida, tolerancia a la frustración, tiempos de espera, perseverancia.

 

A la hora de acompañar a sus hijos existen diferentes estilos de padres, como bien lo describen, Fenili, Giscafré y Roffé en su libro “Mi hijo el campeón”. Sin embargo, en algo coinciden cada uno de los estilos citados y es que no existe un “entrenamiento tal” que forme padres de atletas, como dice la canción, “se hace camino al andar”. De pronto el niño que inició como un juego la práctica deportiva se ha convertido en un destacado atleta. Por otro lado, en muchas ocasiones los entrenadores suelen manifestar su desconcierto ante los cambios emocionales propios de la adolescencia.

 

Es en este punto dónde resulta fundamental nuestro aporte como psicólogos deportivos para la articulación de todos estos aspectos: deportista, entrenadores, familias, institución, área médica nutricional.

A continuación compartiré una experiencia de trabajo con un patinador. Lautaro es un adolescente, que realiza patín artístico en las modalidades libre y escuela. Dentro de su equipo de trabajo incluye técnicas deportivas, coreógrafo, profesor de danza, preparadora física, nutricionista y psicóloga deportiva. Todo un engranaje a disposición de la mejora de su rendimiento deportivo.

Comenzamos nuestro trabajo juntos a partir de la sugerencia de su técnica quien consideró muy importante incluir el área de psicología deportiva y entrenamiento mental en el desarrollo de su carrera deportiva. Siguiendo esta línea de potenciar y acompañar todas las áreas del rendimiento deportivo luego sumaríamos el asesoramiento nutricional a cargo de la Lic. Natalia Szydlowski, con la cuál se mantuvo un diálogo constante a fin de mantener criterios de trabajo alineados.

 

Algunos de los aspectos trabajados con el deportista:

  • Técnicas de regulación de la activación.
  • Establecimiento de rutinas pre-competitivas.
  • Establecimiento de objetivos.
  • Expresividad y comunicación corporal.
  • Miedos e intensidad del patinaje.

 

Fue fundamental el trabajo con la familia, considero muy importante para nuestro rol saber acompañar a los que acompañan.

Por ese motivo se realizaron reuniones de trabajo con los padres y encuentros entre deportista, entrenadora y psicóloga deportiva.  Estas instancias resultaron imprescindibles para aunar criterios de trabajo, marcar un rumbo colectivo en la carrera deportiva de Lautaro y pensar juntos estrategias realistas para poder recaudar fondos económicos que  posibiliten costear viajes, torneos y concentraciones con el seleccionado.

A continuación compartiré algunas reflexiones de los protagonistas:

 

Patinador

“La psicología deportiva me ayudó a lograr tener un rendimiento en pista que yo no imaginaba que podía realizar. Me ayudó a organizar mis horarios, a controlar situaciones y lograr objetivos.“
“Me ayuda a ser consciente de mis acciones en pista y a acabar con errores que parecían incorregibles.“
Simplemente, el deporte se basa un 50% en entrenamiento y un 50% en la mente.

 

Familia

“Ser padres de adolescentes deportistas significa una serie de cosas:
Levantarse a determinada hora para que cada uno asista a sus actividades diarias y para nosotros primordiales como lo son la escuela y la facultad, acompañarlos en todo lo que compete a su entrenamiento físico y el de la propia disciplina que practican que es el patinaje, en prepararles una dieta adecuada armada por su nutricionista, llevarlos a su psicóloga deportiva con la cual cada tanto compartimos una sesión, llevarlos a competir,  a sus shows de mitad y fin de año colaborando con venta de rifas bufete para recaudar fondos…..“
“Ser padres de deportistas significa acompañar, acompañarlos que es lo más importante y gratificante.“
“En pocas palabras….. Ser padres de adolescentes deportistas es: bailar a su ritmo.“

 

Entrenadora

“Ser entrenadora de adolescentes implica ser un poquito de TODO: madre, amiga, consejera, confidente, etc… Porque en la adolescencia se atraviesan muchas emociones y todas potenciadas y vividas muy intensamente. Nuestro rol depende de la personalidad del atleta, para ser funcional a las situaciones que se plantean, por lo general, en el alto rendimiento debido la cantidad de horas compartidas, experiencias, viajes, competencias, se genera un vínculo en el cuál uno es MUCHO más que un entrenador, me atrevería a decir que formamos parte de la familia y en mi caso, disfruto que así sea porque soy una convencida que se enseña muchísimo más que un deporte, un estilo de vida…“

 

 

Lic. Belén Pineda pinedabelen@gmail.com