Lic. Alejandra Florean

“Siempre hay esperanza y oportunidad
para cambiar porque siempre hay
oportunidad para aprender”(Virginia Satir)

“La Disciplina es el camino al éxito,
pues ella demuestra el empeño que
ponemos en la meta.”

La idea de este artículo es compartir con uds. una experiencia con un deporte diferente y nuevo para mí, el waterpolo, que me exigió ponerme a estudiar y entender las variables, aptitudes, emociones que se ponían en juego en el mismo.
Si bien sabemos que las emociones son el motor de nuestra conducta diaria, también sabemos que pueden operar en el rendimiento deportivo, afectando tanto positiva como negativamente.
Yo tenía que entender que variables intervenían en el waterpolo, conocer el deporte, de que se trataba jugar waterpolo, por lo tanto les cuento:
Conociendo el Deporte
El waterpolo o polo acuático es un deporte olímpico. Es uno de los pocos deportes que se practica en un medio totalmente diferente al que generalmente estamos acostumbrados. Esto le otorga una realidad distinta y compleja a diferencia de otros deportes.
Lo que lo diferencia fundamentalmente son dos factores: el medio acuático y las características particulares de la piscina, el lugar donde se practica.
El medio acuático le exige al deportista ciertos movimientos diferenciales que tiene que realizar, debe permanecer flotando, reglamentariamente no puede tocar el suelo de la piscina, la profundidad igualmente no se lo permite. Presenta limitaciones sensoriales, por ejemplo la comunicación entre las deportistas y/o con el entrenador.
El realizar la actividad en una piscina le exige al deportista un mayor esfuerzo y gasto de energía, por lo cual le demanda un excelente estado físico.
En el waterpolo se enfrentan dos equipos. El objetivo del juego es marcar el mayor número de goles en el arco del equipo contrario durante cuatro tiempos de 8 minutos de tiempo efectivo, ósea cuando la pelota está en juego.
Los equipos se forman por 6 jugadores y un arquero en agua. Se diferencian por el color del gorro.
Ahora bien ….
Quisiera compartir la experiencias junto a las protagonistas de la misma, dos jugadoras de waterpolo que llegaron un día a mi consultorio buscando asesoramiento de un psicólogo del deporte, de las cuales aprendí mucho y sigo aprendiendo.
Si bien no voy a contar los por menores de la intervención, voy a compartir la orientación de las variables que se trabajaron y dejarle el resto a los testimonios que ellas amablemente quisieron trasmitir, contar su experiencia con este primer acercamiento a la psicología del deporte.

“La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer
nuestras propias emociones y las emociones de los demás,
de motivarnos a nosotros mismos y de controlar nuestras
emociones y las de los demás” (Goleman, 1998)(1998)

Ambos casos se enfocaron en diferentes demandas, no obstante el comienzo del trabajo se centro en el autoconocimiento.
El autoconocimiento es el primer paso en un proceso de crecimiento y cambio ( Giesenow, 2011), por lo cual lo encaramos hacia conocer aquellas variables que de acuerdo a la práctica deportiva, afectaban el rendimiento individual y por ende el rendimiento de los equipos en los que estaban formando parte en ese momento, ósea su club y el equipo de la selección de waterpolo femenino, que se preparaba para viajar al Panamericano 2011.
En ese camino de bucear en las emociones individuales, las reacciones ante situaciones de competencia, las creencias, los objetivos y/o metas que estaban propuestas, en los esfuerzos y renuncias para lograrlos, en los estilos y formas de comunicarnos, fue y es donde se desarrollo el trabajo psicológico o entrenamiento de habilidades psicológicas.
Basamos el trabajo en:
1) Reconocer e identificar emociones durante entrenamientos y/o competencias
2) Reconocer roles formales e informales y requerimientos de los mismos, a fin de aclarar funciones especificas de cada una.
3) Orientación de la motivación. Identificar objetivos y/o metas y la alineación con las
acciones cotidianas
4) Reconocimiento de la importancia de la comunicación verbal y no verbal
5) Aprendizaje de técnicas: respirar, visualizar, identificación de pensamientos negativos, cambio de pensamientos negativos por positivos.
Esto puntos fuimos trabajando con sesiones semanales de evaluación, asesoramiento, y aprendizaje teórico de las variables de intervención: motivación, concentración, emociones, ansiedad precompetencia, comunicación, claridad de rol, etc.
De acuerdo a la definición de entrenamiento de habilidades psicológicas “La aplicación de una serie de teorías y técnicas procedentes de la psicología, dirigidas a la adquisición o mejora de las habilidades psicológicas necesarias para hacer frente a las distintas situaciones deportivas, de forma que permita mejorar o mantener el rendimiento deportivo, así como ayudar en el crecimiento y bienestar personal de los deportistas” (Balaguer, 1994), la intervención, el asesoramiento, las estrategias realizadas fueron tendientes no solo a mejorar el rendimiento deportivo sino también colaborar en el bienestar psicofísico en general tanto en relación al deporte como en las actividades extradeportivas.
Los testimonios que trascribo a continuación fueron escritos por las deportistas y los comparto con la autorización y conformidad de ellas, con el fin de compartir su experiencia con el primer acercamiento a la psicología del deporte

Paula MelanoPaula Melano, tengo 29 años y juego al waterpolo desde los 12. Desde chica, en mis primeros (y pocos) años en el equipo de natación, y durante los años de waterpolo, lo único que pensaba era en entrenar la parte física, acompañado con la parte táctica y técnica. A medida que fui creciendo, más cosas me influenciaban en mi desempeño dentro del agua. En los últimos años estando en otro club, me enojaba por todo, por el Técnico, por el equipo, etc. En el año 2009 cambie de club, pensé que iba a estar más tranquila, pero los procesos Selectivos, y los nuevos desafíos con el club nuevo, me irritaban cada vez más!.
El año pasado, con el proceso selectivo con miras a los Juegos Panamericanos, mi cabeza no podía soportar un entrenamiento mas, me repetía todo el tiempo porque estaba ahí, y eso me ponía de mal humor y trataba mal a mis compañeras. Hasta que un día, después de “haberme” gritado con mi compañera de siempre, de estos 17 años de waterpolo, decidí que no podía seguir así, y que sola no podía salir adelante, era buscar ayuda o dejar de jugar.-
Y así, en mi primer día, creo que en los primeros 20 minutos, todo cambió!!!.. En esos minutos se me aclaró todo. Con cosas tan elementales como “no hacerme problema por aquellas cosas que no puedo cambiar”, el público, los árbitros, los estilos de entrenadores etc.
Pero lo que más quería cambiar era ese malestar que tenía en los entrenamientos, en los partidos, y que terminaba repercutiendo siempre en mi equipo. Y llego el “cuento de los mil perritos”, me sentí tan identificada, y reflejada, que me hizo un click rotundo en la cabeza, llegue a la pileta con una sonrisa y se los conté a todas…!!! Por suerte con el paso de las semanas, mis compañeras me decían que me veían diferente, que me volvía a reír y a disfrutar del waterpolo!
Ya con estos problemas casi solucionados trabajamos otros aspectos, empezando por entender que la parte psicológica del deportista tiene tanta importancia como lo físico, lo técnico y lo táctico. Son las 4 patas de una mesa!. Me ayudo mucho trabajar con las visualizaciones, ya que siempre me imaginaba el momento del “gol”, pero en realidad solo me veía festejando, pero nunca haciéndolo. Lo visualice tantas veces que durante el partido todo el movimiento se dio con naturalidad, y se dio el gol, y me reí por haberlo concretado!!, aunque en los Juegos Panamericanos, salió todo bien, pero la pelota se fue por arriba del travesaño!…
Pasado los Panamericanos, después de un año de tanto entrenamiento, sin competencia interna, con el hecho de haber renunciado a la Selección, hacía pensar en un año de cambios. Mientras el waterpolo intenta “reacomodarse”, empezamos por trabajar la motivación y la respiración. Al leer “quien se ha llevado mi queso”, entendí que mis objetivos, y también los de mi equipo, este año pasaban por otro lado, (que nuestro queso se había movido!) y por eso teníamos que luchar. Hasta que llego la noticia que nunca hubiese querido escuchar… tengo una insuficiencia cardiaca moderada y no se me recomienda la práctica de waterpolo. Y todas las expectativas y objetivos que tenia para este 2012 se fueron volando.
Y así, mi vida deportiva dio un giro de 180°, y ahora estamos en el difícil “proceso” de entender el retiro. Buscar nuevos objetivos, y nuevas motivaciones, en esta nueva etapa de mi vida, aunque para ser sincera, por ahora nada logra ocupar el vacío que me genera no poder jugar a lo que más amo que es el WATERPOLO!.-

Gisela PerezGisela Perez
Decidí consultar a una psicóloga especialista en deporte porque me dí cuenta que sola no podía superar la pérdida de una amiga/compañera de la Selección Argentina de Waterpolo, con la cual habíamos soñado estar juntas en los Juegos Panamericanos de Guadalajara; y, pensar que cumplía el objetivo de toda mi vida deportiva me emocionaba demasiado y no quería que esa emoción que demostraba con sólo nombrar o pensar en la palabra “Panamericano”, influyera negativamente en mis compañeras de equipo de ese momento.
Trabajamos variables como los objetivos, las lesiones, sacrificios, liderazgo, roles, voluntad… Muchos de los cuales seguimos trabajando.
Fue y es muy provechoso para mi trabajar la parte psicológica, entrenar no sólo mi cuerpo haciendo pases, tiros al arco, nadando metros o pensando en lo técnico-táctico. Creo que fue y es muy importante trabajar las variables psicológicas, las emociones. También creo que hubiera sido muy positivo tener esta ayuda en el equipo en general, no sólo alguna jugadora.
Personalmente me ayudó mucho en su momento a darle el verdadero valor (dejando de sobredimensionar), la importancia de mis objetivos, el logro de los mismos pero sin perder la magnitud de lo que estaba viviendo. Cuando llegué a vivir la concreción de mi sueño, todo tenía la importancia o relevancia justa para mi… Mis emociones me permitieron disfrutar lo que estaba viviendo.
Una de las herramientas que me sirvió mucho fue la “visualización”. El hecho de imaginarme muchas veces en la misma situación me ayudó tanto dentro como fuera del agua. Era como volver a vivir situaciones que ya me había imaginado y, aunque con variables, vivirlas con naturalidad porque estaba preparada para vivir eso.
Una de las tantas cosas que me ayudó y ayuda la psicología del deporte es con los roles dentro del equipo. Al ser capitana tanto en el club donde juego, como en su momento en la Selección Nacional, el rol de líder natural hay que trabajarlo y tratar de mejorar y aprender de los errores. Hay veces que por mi personalidad, tiendo a sobreproteger y asumir responsabilidades POR el equipo y no CON el equipo.
Hoy, a los 37 años, la psicología me sigue ayudando no sólo en mi rol de capitana, compañera, y con el técnico y dirigentes en el club; sino a prestar atención a que mis prioridades van cambiando, y adaptarme a nuevos roles dentro del deporte que amo y los cambios en mi vida personal.
La experiencia continúa, aun seguimos trabajando con varios objetivos y metas nuevas que las circunstancias deportivas van presentando.
Gracias Paula, Gracias Gisela por enseñarme y trasmitirme su experiencia en el waterpolo, por escribir y compartir su experiencia con la psicología del deporte.
Como siempre a seguir aprendiendo….

Bibliografía

Referencias
Dosil Joaquín, (2007) El Psicólogo del Deporte. Asesoramiento e Intervención. Editorial Síntesis
Giesenow Carlos, ( 2007) Psicología de los Equipos Deportivos. Claves para formar equipos exitosos. Editorial Claridad
De Los Fayos, Olmedilla, Vera Jara, (2006) Psicología y Deporte. Editorial Diego Marín.
Roffe Marcelo. (2000) Con la Cabeza hecha Pelota. Editorial Lugar.
Harris&Harris (1992) Psicología del deporte. Integración Mente-Cuerpo. Editorial Hispano Europea.
De Diego S.&Sagredo C. (1992) Jugar con ventaja. Las Claves Psicológicas del éxito deportivo. Editorial Alianza Deporte.

Mahamud J., Tuero, C. Márquez, S. (2005) Características Psicológicas relacionadas con el rendimiento. Revista de Psicología del Deporte 2, 238