Por Lic. Adriel Levy

Dentro de la flexibilidad que nos da el trabajo como Psicólogos del Deporte, en el presente artículo nos centraremos en el rol y las funciones que podemos llegar a ocupar y desarrollar como miembros de un cuerpo técnico, como así también aspectos claves de nuestro accionar.

Teniendo en cuenta todos los niveles de rendimiento, podemos ver diferentes staff técnicos dependiendo del deporte que se trate, del nivel de competición, del presupuesto de las instituciones y también de las características del líder (el entrenador) en cuanto a quien decide que trabaje dentro del mismo y de qué manera.

Si tomamos un Cuerpo Técnico “base” (o no tanto), podemos decir que cuenta con algunos niveles jerárquicos, encabezado por el entrenador jefe. Siguiendo hacia abajo podemos encontrar al menos un asistente, un tercer nivel donde podemos ver al área de Preparación Física, algún entrenador específico (dependiendo del deporte, como por ej. el entrenador de arqueros), los profesionales de distintas ciencias del deporte (medicina, kinesiología, nutrición, otros) y los auxiliares (utilería, edición de video, otros). Todo ese recurso humano para brindar lo que saben a los deportistas que son quienes ejecutan dentro del terreno de juego. Dicho esto, nos podríamos preguntar o plantear cual es el lugar ocupa o debe ocupar el Psicólogo del Deporte dentro de esa estructura de trabajo. Todo lo que lean a continuación está basado en aprendizajes en la formación obtenida y fundamentalmente en experiencias prácticas trabajando en diferentes equipos.

Decimos en primer lugar que a nivel formal, entraríamos en el área de profesionales. Distinto es a nivel funcional, ya que todos los integrantes del equipo son sujeto de trabajo, como así también las interacciones entre los mismos.

Lógicamente, no podemos ponernos fuera de esas interacciones, aunque si debemos dejar bien en claro que tenemos que tener una mirada “externa” y con la mayor objetividad posible de las mismas, por más involucrados que estemos, lo que complejiza muchas veces nuestra labor.

Sabido es también que podemos intervenir de manera directa e indirecta y eso aplica a todos los actores de la estructura. Por dar algún ejemplo, asesorando al entrenador en cómo mejorar la comunicación con los deportistas (indirecta) o trabajando las competencias mismas de ese entrenador (directa).

PRINCIPALES APORTES AL CUERPO TECNICO

Es muy rico y variado el aporte que podemos hacer desde nuestro rol. Pasaremos a mencionar y realizar una breve descripción de los que nos parecen más importantes:

• Fomentar y facilitar el trabajo interdisciplinario: bien sabido es que en la medida que podamos potenciar nuestro trabajo en combinación con otros el resultado será mejor. En ese sentido, debemos buscar la manera que cada compartimento de la estructura ejecute su trabajo involucrando o recibiendo aportes de los demás en la medida que las situaciones así lo requieran.

• Colaborar con aspectos relacionados al liderazgo, la comunicación y el estilo de tomas de decisiones: siempre y cuando nos sea permitido, es un área de asesoramiento y formación permanente a los demás integrantes, como así también de monitoreo sobre los impactos producidos en los deportistas.

• Resolución de conflictos: por lo general en los equipos de trabajo surgen conflictos o discusiones que pueden ser originados por diferentes motivos. En relación a esto, debemos ayudar a salvar cualquier diferencia que atente contra el bienestar del trabajo a realizar y los objetivos propuestos.

• Establecimiento de metas, objetivos y planes de acción: por lo general los equipos se plantean metas y objetivos, aunque muchas veces se lleva a cabo de manera incorrecta, incompleta o solo es una manifestación de intenciones. En este caso debemos comandar el proceso en que esto se lleve a cabo de manera estructurada, consciente y consensuada. El plan de acción de cada uno y de todos juntos dependerá de esos acuerdos.

• Construcción de la identidad del equipo y favorecimiento de la cohesión: estas cuestiones son fundamentales para un buen funcionamiento general y también para el rendimiento, tanto individual como colectivo. Normas, valores, formas de proceder (entre otras cosas más) son claves para llevar adelante un buen proceso de equipo.

COMPETENCIAS Y CONDUCTAS RECOMENDABLES

Así como los aportes desde la acción, es muy importante que desarrollemos o pongamos en acto ciertas competencias y/o conductas para llevar adelante nuestra tarea, de las cuales debemos ser modelo, a saber:

• Autocritica y apertura al dialogo: estar abierto a recibir sugerencias y/o feedback sobre nuestro trabajo nos puede dar pie a una modificación o mejora.

• Actitud positiva y proactiva: vaya como vaya la marcha del equipo, debemos estar siempre bien dispuestos y con la intención de construir permanentemente.

• Sinergia y trabajo en equipo: si queremos que se trabaje en equipo, debemos ser los primeros en convocar y fomentar esta forma de hacer las cosas.

• Profesionalismo: nuestra labor debe ser impecable en cuanto a cumplimiento y servicio realizado.

• Control emocional: somos personas y como tales tenemos sentimientos y emociones que van aflorando en el transcurrir de nuestra tarea. No decimos que no debemos experimentarlas, sino que es importante manejarlas a favor de nuestro desempeño.

• Búsqueda de la excelencia: permanentemente tenemos que estar buscando las mejores estrategias para conseguir lo mejor de cada parte individualmente y del equipo en general.

Lic. Adriel Levy

Licenciado en Psicología (UCA) | Especialista en Psicología del Deporte (APDA) | Experto en Coaching Deportivo (AEPCODE) |Diplomado en Gestión del Factor Humano (UCSF) | levyadriel@hotmail.com.ar

Copyrigth APDA Revista Psicodeportes 2017