Mag. Marcelo Roffé

EDITORIAL

OCTUBRE DEL 2009

¿Será que los argentinos nos creemos que tenemos mas de lo que creemos?
En fútbol, en tenis, en básquet, en hockey y ¿en qué otro deporte?
El rugby salió tercero en el mundial 2008 en Francia y fue denominado “gloria”, ¿algo está cambiando? No, ahora la exigencia será estar entre los tres primeros siempre.
Volviendo al tenis el exitismo lo padecimos en la copa Davis 2008. Sin Nadal en el equipo español, siendo locales y habiendo elegido superficie, nos creímos invencibles. Ya estábamos festejando antes de jugarlo. Pero no calculamos la lesión de Del Potro. Ellos fueron un verdadero equipo y ganó España. Otra vez sin la copa en una situación muy favorable.
Considero que el exitismo está “globalizado”, pero en nuestra cultura es muy cruel. Aquí se ha instalado a “fuego” que el segundo es el primero de los fracasados. Y es muy nocivo. Porque si la meta es salir siempre primero, esto es imposible lograrlo.
El fútbol es el deporte cultural de los argentinos. Y como hace 23 años fuimos campeones del mundo, pensamos que somos del primer mundo, como decía el querido Negro Fontanarrosa. Nos lo han hecho creer y lo hemos querido creer. Es verdad, somos un país del tercer mundo que en fútbol siempre se destacó, pero la realidad es que últimamente no nos alcanza ni siquiera para ganarle a un europeo en un mundial. Si el equipo clasifica, son dioses. Maradona es Dios, Palermo es Dios, Messi es Dios. Si no se clasifica deben ir todos presos. Sin excepciones.
Confundimos derrota con fracaso y éxito con victoria. Y olvidamos que hay maneras de ganar y maneras de perder. A los triunfos se llega por una decantación fruto del trabajo. Michael Jordan decía “Con talento se ganan partidos, pero con inteligencia y trabajo en equipo se ganan campeonatos”.
Si logramos clasificar (lo hicimos con mucho sufrimiento), podemos ser campeones, se escucha en la calle…
¿Cómo vá a existir un mundial sin Argentina? También lo escuché en estos días…
Eso me hace acordar al chiste mexicano de los argentinos: ¿qué hace un argentino en la terraza de un rascacielos en el DF? Está observando como se vé la ciudad sin él ! Así somos, egocéntricos, narcisistas, soberbios, buscamos magos y salvadores. En la política también y así nos vá. Chile y Brasil crecen como país y nosotros retrocedemos. Y además de cuestiones tácticas que nos exceden, esa razón de búsqueda de soluciones mágicas es a mi modo de ver una de las causas por las cuales Lionel Messi, el mejor jugador del mundo, no rinde con esta camiseta lo mismo que con la del Barsa.
Maradona le preguntó según el diario Clarín que le pasaba, y él respondió “Nada…pero me siento presionado…parece que tengo que hacer todo yo”.
“Nada mata más al hombre que representar al país” decía Julio Cortázar en Rayuela. Y a esa mochila que ya parece un piano, se la llenamos de 40 millones de entrenadores que lo miran, le exigen y esperan mucho de él, al punto de que sea el “Diego” actual, que eluda a todos y convierta, que nos salve mágicamente aunque no haya equipo aun del todo construido. Y el entrenador también le pide que sea su sucesor y que se haga hombre “de golpe”. Como si fuera fácil. No es fácil ser Maradona, tampoco ser una mega estrella que gana 1 millón de euros por mes.
Los grandes equipos como el buen vino, llevan tiempo, trabajo y buenos materiales.
Cualquiera junta buenos jugadores, lo difícil es hacerlos jugar en equipo. Todo equipo es un grupo, pero no todo grupo es un equipo. La música no siempre suena armónica. Y Diego Armando Maradona es la mejor representación de lo que somos, según el cantante Manu Chao, una tómbola, arriba y abajo. Todo o nada. Euforia excesiva o Depresión. Por eso lo amamos, pero a veces lo odiamos.
Cuando a Albert Einstein le preguntaron si existía la fórmula del éxito dijo que no, pero que había tres elementos que no podían faltar: Juego (traducimos como disfrute, placer lúdico) + trabajo + hablar poco (traducimos como humildad). ¿Será que a los argentinos nos sobra arrogancia y nos falta humildad, también en el deporte?¿somos tan ganadores y tan diferentes como pensamos, o es sólo una ilusión?¿Y si ese afán desmedido de éxito nos condena de antemano, según la definición de la Real Academia Española?¿Se puede ganar siempre y todo? ¿Planteamos las metas muy altas?¿Se puede ser ganador pero ser humilde y erradicar el desmedido?¿qué es el éxito?¿Los argentinos perseguimos incansablemente nuestro propio fracaso?
Quiero finalizar esta editorial que intenta convocar a la reflexión con algunas novedades de nuestra querida institución: otra vez realizamos el Concurso de Fotografía y el agradecimiento a todos los que participaron y a Bayer por el apoyo. Por primera vez realizamos cursos en tres provincias del interior del país como son: Entre Ríos y Santa Fe por intermedio de Adriel Levy y Mendoza por intermedio de Patricia Moltó. Nos estamos expandiendo y es un orgullo, al igual que haber realizado este año el curso de segundo año de especialización para los colegas del interior del país. Hemos tenido presencia en congresos nacionales (ejemplo el de Actividad Fisica a través de Oscar Incarbone ,el del Cenard a través de Alfredo Fenili , el de la Fundación El Futbolista a través de Darío Mendelsohn, el del Colegio de Psicólogos de la Pcia. De Buenos Aires en Luján a través de Karina Colombo, etc.) e internacionales como Patricia Wigthman en Estados Unidos y en mi caso en Marrakech (ver aparte). Nos visitó una leona…en la noche APDA que fue un lujo, organizamos de forma mas variada las observaciones en 1er año de la especialización, obtuvimos la posibilidad que los dos mejores en notas del curso de 2do año puedan estar un mes en España en el 2010 trabajando con deportistas (ej. Atlético de Madrid a través de Alejo Garcia Naveira) y traemos de invitado a una eminencia como es el Doctor Dietmar Samulski a las octavas Jornadas Nacionales de Psicologia del Deporte. Hay mucho más porque hay trabajo en equipo y pasión. Pero fue una síntesis. Esperamos que disfruten la revista que realizamos con tanto esfuerzo y amor y este encuentro científico. Hasta la próxima.