Lic. Pablo Nigro

Hipótesis: “la motivación es igual tanto en el deportista profesional como en el deportista amateur.”
Para comenzar definiremos el termino motivación del libro “ La Motivación en el deporte” de A. Escarti y E. Cervello, en el que dicen “ que la motivación se refiere al proceso o condición que puede ser fisiológico o psicológico, innato o adquirido, interno o externo al organismo, el cual determina o describe porque, o respecto a que se inicia la conducta, se mantiene, se guía, se selecciona o finaliza; este fenómeno también se refiere al estado por el cual determinada conducta frecuentemente se logra o se desea; también se refiere al hecho de que un individuo aprenderá, recordará, o olvidará cierto material de acuerdo con la importancia y el significado que el sujeto le de a la situación”.
Si bien el deporte puede ser el mismo, con un terreno similar, las mismas reglas, las vestimentas parecidas, las mismas cantidad de jugadores en ambos lados, etc, hay diferencias muy importantes entre aquellos que hacen deportes de manera profesional, con aquellos que hacen deportes por el solo hecho de hacerlo. En esta diferencias podemos remarcar una muy importante que es el dinero y la presión que este genera. Hay muchos deportistas que tienen que conseguir ciertos logros, solo por el hecho de cumplir con un contrato establecido anteriormente que le brindara una mayor remuneración económica Esta presión puede ser recibida tanto de la propia persona como de agentes externos como el entrenador y sus familiares, que pueden ver en el sujeto una estabilidad económica deseada.
Otro signo de presión lo podemos encontrar en los medios de comunicación, que se abrazan con los exitosos y desechan en el olvido a los derrotados, haciendo que la autoestima del deportista caiga y sea notoria en el rendimiento futuro.
También existen temas exclusivos sobre la actividad del deporte especifico, que promuevan un estado de stress, como por ejemplo la necesidad de clasificar para tal torneo, de mantenerse en cierta posición en el ranking, etc.
Otros puntos de diferencia los podemos encontrar en la preparación física, que en los deportistas profesionales es mucho mas delicada , que el cuidado es mayor y que por el están vinculas una mayor cantidad de personas, como preparador físico, nutricionista, quinesiólogo, etc. Todo esto lo podemos llegar a ver rodeando un atleta de elite o una promesa deportiva, sin embargo es muy difícil que a un amante del deporte que juega el torneo del barrio con los amigos el sábado busque una preparación tan avanzada, si bien le encantaría poder contar con ella, ahí son varios los factores por lo que estos deportistas están relegados a este tipo de preparación.
Sin embargo, ante todas estas diferencias, hay una similitud que aunque resulte difícil de comprender se da entre los dos tipos de deportistas, y que va a hacer comprobar mi hipótesis, tanto para el deportista que juega en el alto rendimiento como para aquel que juega en su club los fines de semana. Esta es que tanto unos como otros tienen la misma motivación por el juego mismo, por el goce del deporte, por el disfrute de la practica de algo que siempre los apasionó, y en el cual han dejado muchos años de su vida. Cuando hablo de una igualdad en el término motivación lo hago del punto intrínsico de la misma, entendiendo a este como la manera que el sujeto realiza una actividad o tarea en ausencia de refuerzo externo o de esperanza de recompensa, siendo esta el tipo de motivación mas potente y aquella que deban fomentar los entrenadores y los educadores. Los deportistas que están motivados intrínsicamente, ante situaciones que se les presentan difíciles, persisten mas en la tarea, siendo mas resistentes a los malos resultados pues encuentran placer en la realización de la actividad en si misma. Si bien la motivación extrínseca también esta presente en ambos deportista, aquí podemos notar diferencias en las recompensas a obtener de cada uno, siendo en los amateurs mas emocional que en los profesionales.
A partir de esto es en donde, creo yo, aparece como imprescindible el papel del psicólogo del deporte, trabajando para que en el caso del deportista amateurs encuentre en todo momento el placer en el juego, y en el profesional, ayudarlo en el camino de la búsqueda de la optima performance y el logro de objetivos y metas.
Pero siguiendo con el tema de la similitud en las motivaciones antes planteadas debo hacer notar las diferencias obvias que se presentan para quien viven de esto y para quien lo hace como hobbie. Después de haber entrevistados a varios fanáticos de deportes como el fútbol, nos han mencionado que para ellos la final del torneo del barrio es tan importante como la final del mundo, que se mentalizan toda la semana previa, y que hasta la noche anterior no se duermen por pasar horas visualizando los momentos claves de esa final. Y en el caso de perderse un gol o errar un penal clave, el golpe depresivo que esto produce lo va a tener sin dormir varias de las noche posteriores.
Esto ocurre también en otros deportes, como por ejemplo ser representante del equipo de tenis del club, en donde uno siente una responsabilidad tan grande como ser parte del equipo de Copa Davis, con todos los nervios y ansiedades que esto trae.
También realice entrevistas con deportistas profesionales, quienes me confirmaron lo antes planteado, y en donde encontré esta similitud en la motivación.
Muchas veces se dijo que la pasión alcanza todos los estratos deportivos, y yo estoy totalmente de acuerdo con esto, la pasión motiva, moviliza y no se diferencia entre las clases de deportistas, aquellos que viven del deporte, ganando dinero, y los que viven de este, pero por el lado de la satisfacción, del placer. Aunque quisiera aclarar que no solo esta en el amateurismo ya que los profesionales sienten una pasión muy grande por su deporte y fue esta la que los llevo a estar en donde están, ya que todo lo demás llega después. Para terminar me gustaría agregar que pueden existir claras diferencias entre amateurs y profesionales, pero dentro del campo de juego, cada cual en su ámbito, los pensamientos, las tensiones, las ansiedades, los nervios, las alegrías y las tristezas son muy parecidas.