Lic. Alejandra Florean

Si bien, cada vez en mayor medida se destaca la importancia de la prevención en las lesiones deportivas, también es cierto que seria utópico pensar que se pueden desterrar las mismas dado que es inevitable que se produzcan dentro del contexto deportivo que tiene implícito el riesgo.
Al hablar de prevención quiero poner el énfasis en la disminución del riesgo, o disminuir el nivel de vulnerabilidad del deportista a lesionarse.
Sin llegar a psicologizar las lesiones, quisiera destacar aquellas variables que tornan a un deportista más vulnerable a las mismas:
• Historial de lesiones del deportista
• Edad y deterioro del cuerpo
•Insuficiente preparación física para las exigencias del entrenamiento y la competición
• Falta de periodos de descanso
• Falta de adherencia a medidas preventivas
• Alimentación inapropiada
• Falta o exceso de motivación

• Conductas especificas que aumenten el riesgo
• Sobreentrenamiento
• Excesivas demandas de competencias
• Entre otras mas, pero quisiera destacar el estrés psicosocial, que esta en relación con muchos de los puntos anteriores

“Se entiende por estrés aquella situación en la cual las demandas externas (sociales) o las demandas internas (psicológicas) superan nuestra capacidad de respuesta”
El estrés es como una cuerda de guitarra si la tensión es excesiva, comienza a sonar mal y termina rompiéndose.
El estrés lo considero especialmente relevante por dos motivos,
a) estar en presencia de elevados niveles de estrés aumentan la vulnerabilidad a lesionarse (déficits atencionales, cansancio, agotamiento)
b) El estrés puede deteriorar el control de variables de cuidados que se relacionan a la prevención. ( mala alimentación, falta de cuidados básicos de prevención)
Se entiende por demandas externas: la sociedad, el trabajo, la familia, los amigos, etc. Desde el ámbito deportivo podemos considerar demandas externas como el publico, la prensa, la familia, los dirigentes, el entrenador, el representante, los hinchas, cumplimientos de contratos, publicidades, cambio de los estilos de vida, etc.
Y las demandas internas tienen raíz en las necesidades internas, las aspiraciones, las exigencias de logro, la realización de deseos y ambiciones, en considerar que no se puede fallar, dentro de una sociedad altamente exigente de logros y éxitos deportivos. La combinación de ambas demandas internas y externas se las pueden considerar como una situación latente en el deportista. Debemos tener en cuenta que no todos responden a las mismas exigencias de la misma manera, lo que para uno representa una situación estresante para otro es vivido con mayor naturalidad, con lo cual no podemos generalizar a la hora de hablar de porque se lesionan nuestros deportistas.
Hay que considerar los recursos individuales de respuesta a situaciones potencialmente estresantes. Estrés es exigencia, si bien el estrés es necesario para nuestra vida, el exceso es lo que nos torna más vulnerables.
Lo real es que para el estrés los hechos pueden ser reales o ficticios, no importa lo que sucede sino lo que uno cree que sucede. Es la percepción que tenemos de la situación lo que puede resultar estresante.
Ahora bien, llevemos esto un poco al deporte y todo el contexto deportivo. Hemos escuchado muchas veces, “con lo que gana….no puede sentirse mal“,“ presión es otra cosa “,“ los deportistas que problema pueden tener“ , retomando lo definido anteriormente, no entra dentro de la definición de estrés el tema económico, sino de cómo el deportista vivencia una situación determinada, la edad del deportista, las exigencias y los recursos que posee para hacerle frente a las mismas.
Definamos que es presión para nosotros, el Lic. Marcelo Roffe en el libro “ Mi hijo el campeón” / Las presiones de los padres y el entorno(2003) ,la define:“ presión es exigirle al otro más de lo que el otro puede dar“.
Las exigencias a rendimientos buenos continuos, a no poder fallar por los contratos firmados, a estar direccionados a los éxitos, a realizar publicidades, dar conferencias, dar explicaciones tanto de palabra como de acción en la cancha, son todas situaciones potencialmente estresantes para los deportistas. Algunos pueden tener mayores recursos para enfrentarlas y otros quizás no tanto, o sentirse sobrepasado en algun momento determinado.