Lic. Raúl Barrios

El establecimiento de metas (*)

Generalmente todos los especialistas que trabajan en el deporte coinciden en que los factores de mayor importancia para el resultado en competencias y entrenamientos lo constituyen las habilidades, capacidades físicas y motivación del atleta. Este enfoque lleva a los entrenadores a buscar y perfeccionar sus programas para el desarrollo de la capacidad de trabajo del atleta y su destreza y a encontrar procedimientos que permiten enriquecer la motivación a rendir y obtener éxito. Para ello se utilizan los conocimientos de otras áreas de la psicología. Un ejemplo es el establecimiento de metas. Desarrollado inicialmente en la industria hace más de dos décadas por E. A. Locke; comenzó a introducirse en el Deporte a mediados de los años 70. El establecimiento de metas es identificado como un procedimiento que lleva al sujeto a alcanzar o conseguir determinados objetivos brindando una dirección a sus acciones.
En realidad dentro del Deporte la actividad del atleta puede ser definida como obtención de metas. Por ejemplo, alcanzar una puntuación o romper un récord.
Las investigaciones realizadas por J. D. Clements y C. D. Botterill, así como R. N. Singer y por H. K. Hall y A. T. J. Byrne, plantean que el establecimiento de metas ayuda a los atletas a tomar conciencia de cuales son las metas tanto desde el punto de vista parcial como el objetivo final de sus acciones, focaliza la atención y regula sus esfuerzos . El establecimiento de metas beneficia los rendimientos mediante cuatro atributos del proceso de la motivación: 1. Un programa de metas atrae la atención del sujeto. Le permite dirigir y regular su personalidad en el curso de la actividad. 2. Cumple un papel activador, moviliza recursos para que el sujeto realice los esfuerzos necesarios. 3. Incrementa la persistencia. El sujeto se siente comprometido a trabajar, esforzarse durante el tiempo necesario para alcanzar la meta, resistir el gasto o costo afectivo y cualquier cosa que tenga que padecer en el transcurso de sus acciones por lograr los objetivos y 4. Estimula la creatividad compulsando a seleccionar las soluciones a los problemas que conlleva obtener la meta.
A nuestro modo de ver, a estos cuatro mecanismos debemos agregar otro, contribuye a la formación, desarrollo o transformación de las cualidades de la personalidad del atleta.
Dentro de la literatura psicológica frecuentemente se brinda un enfoque algo restringido del papel de la motivación, hablando exclusivamente de ella como un proceso que dirige o estimula la conducta, pero es necesario reconocer que los motivos que forman desde el punto de vista educacional. Tratando de obtener nuestros objetivos en la actividad es que realmente expresamos y formamos la persona que somos. De manera que al trazarse metas, luchar por alcanzarlas y obtener el éxito o fracaso se van interiorizando las cualidades psicológicas necesarias para la participación en el Deporte.
Muchas cualidades de la voluntad tal como la perseverancia, determinación y valor pueden verse beneficiadas mediante el establecimiento de metas. El atleta puede adquirir un mayor grado de responsabilidad, madurez y estabilidad en la lucha por conseguir sus logros.
En resumen, el procedimiento de establecimiento de metas da lugar a un programa racional, dirigido a alcanzar los más elevados rendimientos y esclarecer cual es la línea de acción del deportista.
En este sentido puede definirse como un regulador de la esfera de motivación del atleta.
Sin este programa puede que la actuación del atleta no tenga la dirección correcta o que la regulación de su conducta no sea completamente eficaz.
Puntualizando sobre esta cuestión. El atleta puede pensar que va a lograr el éxito reforzando sus condiciones físicas, cuando en realidad lo que necesita es un desarrollo táctico superior y el establecimiento de metas como programa que sea capaz de llamar la atención de los verdaderos problemas del atleta, sus defectos y potencial para enfrentar las tareas.
El procedimiento permite rectificar los juicios y opiniones, contribuyendo al esclarecimiento del programa de entrenamiento.
El establecimiento de metas parte de dos premisas básicas:
1. Desarrollar un programa de metas de forma planificada.
2. Evaluar el desempeño del atleta en conseguir esas metas.

(*) Resúmen de un trabajo presentado por el Dr. Francisco E. García Ucha