DANIEL GOULD, PH.D. | Institute for the Study of Youth Sports | Institute for the Study of Youth Sports

*Entrevista realizada para la Revista Psicodeportes 2012

La psicología del deporte y el ejercicio se define como el estudio científico de las personas y su comportamiento en contextos deportivos y de actividad física y la apli­cación de ese conocimiento para mejorar el rendimiento y funcionamiento psicológi­co. En otras palabras, los psicólogos del deporte y el ejercicio intentan comprender por qué los deportistas, entrenadores, espectadores, personas que hacen ejercicio físico e instructores de fitness se comportan de la manera que lo hacen. También es una subdisciplina híbrida que une los campos de la psicología y la kinesiología o los estudios del movimiento humano (Weinberg y Gould, 2011). Al igual que otros profesionales en las ciencias psicológicas, los especialistas en psicología del deporte y el ejercicio asumen roles en la enseñanza, investigación y/o de consultoría o asis­tencia/asesoramiento.

Aunque existen literalmente cientos de temas que pueden ser planteados por los psicólogos del deporte, casi todos están dentro de dos preguntas de carácter general. En primer lugar, ¿qué efecto tienen el deporte, la actividad física y el ejercicio en la estructura y el funcionamiento psicológico de las personas que participan en estas actividades? Por ejemplo, los psicólogos del deporte y el ejercicio buscan responder a cuestiones tales como la influencia que puede tener en la autoestima del atleta ser seleccionado como integrante del equipo olímpico argentino, si la práctica regular de ejercicio reduce el nivel de ansiedad de un ejecutivo muy ocupado, o cómo la participación en la actividad física durante el recreo influye en el funcionamiento cognitivo de los alumnos de escuela primaria. En segundo lugar, los psicólogos del deporte y el ejercicio examinan cómo las variables psicológicas influyen en el rendimiento físico de un individuo. Por ejemplo, podemos examinar cómo la ansiedad influye en el rendimiento de los goleadores argentinos en un juego de la Copa del Mundo frente a Brasil, cómo la cohesión del equipo está relacionada con el desempeño del grupo en una carrera de relevos, o cómo comentarios positivos de un instructor influyen en la conducta de ejercicio de los participantes de su clase.

Así que si usted es un psicólogo clínico, social, laboral o educativo, ¿por qué debería preocuparle el campo de la psicología del deporte y el ejercicio? Este será el tema central del artículo. Mi objetivo es presentar a la psicología del deporte y el ejercicio y sugerir cómo podría encontrar útil el conocimiento de este ámbito para su propio trabajo o tal vez motivarlo a desarrollar una sub-especialidad en el área.

Muchas personas se enteran de la psicología del deporte y el ejercicio cuando los medios de comunicación publican historias sobre exitosos atletas de élite que complementan su entrenamiento físico con algún tipo de entrenamiento mental. Esto podría implicar el uso de imágenes para ensayar mentalmente antes de una competición, el trabajo uno-a-uno con un consultor para superar problemas de ansiedad competitiva, o la identificación de atletas dotados psicológicamente. Conceptos erróneos comunes en estos informes son que la psicología del deporte se centra sólo en el deporte de competición y en los atletas de elite y que es un campo nuevo que recién ahora está emergiendo. En primer lugar, como su nombre indica, el deporte es un contexto principal de estudio y trabajo para los psicólogos del deporte y el ejercicio. Sin embargo, en el ámbito deportivo los psicólogos no trabajan únicamente con los atletas de élite. Ellos trabajan con deportistas de todas las edades y niveles de habilidad, ya sea un atleta amateur, paraolímpico o profesional. Además, durante las últimas tres décadas cada vez más profesionales también han comenzado a estudiar el papel de los factores psicológicos en el ejercicio físico, ya sea que se trate de ayudar a la gente a encontrar la motivación para hacer ejercicio o la comprensión de cómo el ejercicio influye en el funciona­miento psicológico. En segundo lugar, mientras que la psicología del deporte y el ejercicio es más popular hoy que nunca en su historia, el campo posee una larga y rica historia. Tiene sus raíces en laboratorios de Alemania, Rusia y Estados Unidos más de un siglo atrás (Benjamin & Green, 2009).

Entonces, ¿por qué usted como psicólogo debería interesarse en la psicología del deporte y el ejercicio?

En primer lugar, el deporte es un fenómeno muy popular en todo el mundo, con millones de personas de todas las edades que participan o lo consumen como espectadores. Miles de millones de dólares se gastan en el deporte lo que tiene un gran impacto económico. Por lo tanto, teniendo en cuenta que la misión de la psicología es comprender mejor todos los aspectos del comportamiento humano, ignorar una institución tan importante y a sus participantes sería un error.

También es importante reconocer que el deporte ofrece un excelente laboratorio para avanzar en el conocimiento del desempeño humano y para probar teorías y principios psicológicos. Por ejemplo, los acontecimientos deportivos provocan mucha pasión, tanto en los participantes como espectadores, que lo hacen un excelente ámbito para el estudio del estrés y las emociones. Además, el deporte a menudo tiene resultados claramente definidos lo que lo tornan muy atractivo para estudiar cómo las variables psicológicas influyen en el rendimiento.

El conocimiento de psicología del deporte se está utilizando cada vez más para enriquecer la práctica y conectar con personas en otros ambientes como los nego­cios, las artes escénicas y los militares (Hays, 2009). Jones (2002), por ejemplo, ha explicado cómo los principios de mejora del rendimiento utilizados en la psico­logía del deporte se pueden aplicar a entornos empresariales, mientras que Hays (2009) analiza cómo estos mismos principios se pueden utilizar para ayudar a los involucrados en las artes, la música y la medicina.

Desde una perspectiva evolutiva, el deporte y el ejercicio también han demostrado tener un lugar importante en el desarrollo psicológico de los jóvenes influyendo en estados y disposiciones como la competencia percibida (Klint y Weiss, 1987), el perfeccionismo (Appleton, Hall y Hill, 2011), el desarrollo moral (Shields y Bredemeier, 2001) y relaciones con los compañeros (Ulrich-French, y Smith, 2006).

La psicología del deporte y el ejercicio también se alinea bien con el movimiento de psicología positiva que ha caracterizado a la psicología de Norte América du­rante la última década (Seligman y Csikszentmihalyi, 2002). De hecho, algunos psicólogos del deporte (Weiss, 2009) han sugerido que los psicólogos del deporte han adoptado un enfoque basado en las fortalezas (centrado en lo que la gente puede hacer versus arreglar su problema) mucho antes de que se pusiera de moda en la psicología general.

Por lo tanto, la literatura la psicología del deporte tiene mucho que decirnos sobre el desarrollo de las fortalezas en las personas. Una especialmente importante e interesante área de investigación en la psicología del deporte actual es cómo los atletas desarrollan habilidades para la vida (atributos como liderazgo, trabajo en equipo, control emocional) que pueden transferirse a otros aspectos de sus vidas (Gould y Carson, 2008).

En reacción a la falta de actividad física y la crisis de obesidad que enfrentan muchas naciones occidentales del mundo, una explosión de investigaciones se ha producido en la psicología del ejercicio y la salud. Los temas de estudio son las formas de mejorar la adherencia al ejercicio (Marcus, Dubbert, Forsyth, McKenzie, Stone y Dunn, 2000), el pa­pel del ejercicio en la reducción de la ansiedad y la depresión (Mea, Morley, Campbell, Greig, McMurdo, Lawlor et al., 2009), la psicología de las lesiones de­portivas (Brewer, Van Raalte, Cornelius, Petitpas, Sklar, y Pohlman, 2000), y el rol que el ejercicio puede desempeñar para ayu­dar a aquellos que hacen frente a cáncer y otras enfermedades graves (Courneya, 2003).

Desde una perspectiva práctica de negocio y marketing, el desarrollo de compe­tencias en psicología del deporte y el ejercicio e incluir el trabajo con deportistas en el trabajo de uno puede ser una excelente manera de expandir la propia consul­toría. Hay que reconocer, sin embargo, que el campo de la psicología del deporte hace una distinción entre los psicólogos del deporte clínicos los cuales tienen tanto la capacitación y el otorgamiento de licencias para ayudar a los atletas con problemas clínicos como trastornos alimenticios, abuso de sustancias o cuestiones de orientación familiar y los psicólogos del deporte educativos que suelen tener formación de base en kinesiología y educación. Si bien no cuentan con licencia o matrícula para tratar problemas clínicos, estos tienen una considerable capacita­ción educativa en relación con los temas no clínicos y llevan a cabo sesiones uno-a-uno y grupales con los atletas y entrenadores con el fin de ayudarles a aprender y utilizar eficazmente habilidades psicológicas como fijación de metas, visualización y confianza, así como ayudarles a hacer frente a los problemas no clínicos como ponerse demasiado nerviosos en las competiciones, pérdidas en la motivación o comunicarse de modo más eficaz.

Finalmente, debido a la popularidad de los deportes, las vastas tasas de participa­ción y el consumo a través de los medios de comunicación, el deporte puede ser

una excelente metáfora para la enseñanza de principios y teorías psicológicas gene­rales. Ya que tantos estudiantes de pregrado tienen experiencia jugando deportes, utilizar ejemplos e investigaciones del deporte y el ejercicio constituye una excelente manera de conectarse con ellos. De hecho, el psicólogo deportivo Coleman Griffith, padre de la psicología del deporte norteamericana, escribió dos libros. Uno centrado en la psicología del entrenamiento (Psychology of coaching, 1926) que tenía por objeto ayudar a los entrenadores a aplicar los principios psicológicos en su trabajo con los atletas. Sin embargo, otro libro, The psychology of athletics (La psicología del deporte, 1934) fue escrito específicamente para el propósito de utilizar el deporte para enseñar psicología general a los interesados en los atletas.

Como cierre, la psicología del deporte y el ejercicio es un campo emocionante, con numerosas aplicaciones para los interesados en la psicología. Sin embargo, es importante tener en cuenta que, al igual que muchas especialidades de la psicolo­gía, los psicólogos deben seguir una formación adecuada antes de entrar en este ámbito. De hecho, la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association) se encuentra desarrollando la calificación de competencia en el área. Por último, para aquellos interesados en aprender más acerca de las organizacio­nes claves y las principales revistas de este ámbito se muestran en la Tabla 1.

Referencias

• Appleton, P.R., Hall, H.K., & Hill, A.P. (2011). Examining the influence of parent-initiated and coach-created motivational climates on athletes’ perfectionistic cognitions. Journal of Sports Sciences, 29(7), 661-671.

• Benjamin, l. J., & Green, C. D. (2009). Psychology gets in the game: Sport, mind, and behavior. Lincoln, NE: University of Nebraska Press.

• Brewer, B.W., Van Raalte, J.L., Cornelius, A.E., Petitpas, A.J., Sklar, J.H., Pohlman, M.H., et al. (2000). Psycholo­gical factors, rehabilita¬tion adherence, and rehabilitation outcome after anterior cruciate ligament reconstruction.

• Rehabilitation Psychology, 45(1), 20–37.

• Courneya, K. (2003). Exercise in cancer survivors: An overview of research. Medicine and Science in Sports and Exercise, 35,1846–1852.

• Gould, D., & Carson, S. (2008). Life skills development through sport: Current status and future directions. Sport & Exercise Psychology Reviews, 1(1), 58-78.

• Griffith, C.R. (1926). Psychology of coaching. New York: Scribners& Sons.

• Griffith, C.R. (1928). Psychology of athletics. New York: Scribners& Sons.

• Hays, K. F. (2009). (Ed.). Performance psychology in action. Washington, DC: American psychological Association.