PROF. GERARDO WORTELBOER.

Algunos jugadores que no tienen mucha habilidad atlética o coordinación física a menudo derrotan a jugadores con mejores golpes y mayor capacidad atlética. La respuesta cae en su aptitud mental. Algunos jugadores le tienen mucho miedo a la pelota. Uno los oye decir: “pegale a la pelota” o “mirá la pelota”. Estas frases son excusas del problema. El miedo de golpear la pelota cuando la oportunidad se presenta está basado en el miedo de perder o errar el golpe. La seguridad proviene de relajar, de moverse adecuadamente, golpear sólidamente y esto es lo esencial para ganar en el tenis. Cuando el miedo ha sido superado, entonces, la calidad y solidez del golpe automáticamente mejorará.
Una manera de ganar confianza y de golpear la pelota sin miedo es pensar solamente en la pelota, no en el rival ni en el score. La pelota es un objeto totalmente impersonal y no lo conoce a uno. Golpear la pelota de lleno, por afuera para conseguir mejor ángulo, por la parte de abajo para impartirle backspin y que la pelota no se levante. Golpear la pelota en una parte específica de la cancha para molestar a su rival. Una vez que la pelota pasó sobre la red, el problema cambia hacia su rival. Él ahora tiene que hacer un buen tiro y evitar el error. En pocas palabras, cada vez que uno se concentra en la pelota, uno deja al rival preocupado porque siempre la pelota va a volver. Otro aspecto psicológico para tener éxito en la cancha es el temperamento y la correcta aptitud mental. No pierda la concentración cuando piensa que hubo un fallo equivocado. Tampoco cuando su rival tiene algunos tantos de suerte, o golpea en la red y hace un tanto ganador. Si Ud. no puede controlar sus emociones, va a perder. Acuérdese que los tiros de suerte normalmente son para ambos lados y por partes iguales. Espere y también tendrá algunos de esos tiros.
Si el rival comienza con cosas raras y Ud. está a punto de estallar, tome una pausa, respire profundo y pare de pensar en el rival, enfoque toda la atención en la pelota. Trate de llegar a ser impersonal, juegue la pelota, no al rival. Golpee la pelota y todo lo demás saldrá bien. No deje que el viento, sol o sombras le molesten. Uno cambia lados cada impar. Su rival tendrá lo mismo que le toca a usted. Deje que el rival se preocupe por eso. Ponga toda la energía en la concentración, determinación y deseos. Se supone que uno debe encontrar placer jugando.
Comience siempre con un plan de acción. Si sabe que el rival juega de base, su plan de acción deberá ser, jugar profundo y golpear la pelota con un buen margen de seguridad en pasar la red. Contra un rival voleador, tiros cortos y angulosos para forzarlo a volear hacia arriba y un globo ocasionalmente para sacarlo de la red. Durante el juego no hay tiempo de pensar en todos los componentes de cada golpe.
Otro problema psicológico es el complejo de salir segundo. En la mayoría de los casos, los rivales son iguales y cada uno tiene suficiente habilidad para ganar. ¿Por qué un jugador sale segundo, casi está por ganar, pero no gana?
Esto envuelve la habilidad de pensar claramente, cuando el jugador está bajo presión. Es la capacidad de hacer que la energía trabaje a favor suyo y no en contra de uno.
Sobre todo, la confianza de jugar agresivamente sin preocuparle lo que el rival hace, es de suma importancia, no pensar que el rival le va a dar el partido.
Cuando comienza la tensión, tranquilícese. No hay razón para sucumbir a los nervios. Con un buen pensamiento y control, los nervios pueden ser superados o se puede lograr que trabajen por uno. En una situación tensa, no se apresure con los tiros. Resista la tentación de apurar el juego, hasta no haber superado la tensión. Muchas veces se presenta la fatiga, las piernas y el cuerpo están cansados y los hombros se endurecen. La tendencia natural es de realizar un mayor esfuerzo en pegarle a la pelota. Esto lleva a lo siguiente: pérdida del ritmo de conjunto, es decir, errar cada pelota que nos toca ejecutar. El secreto cuando uno está cansado, es golpear la pelota con relajación y menos fuerza, y jugar sin descontrolarse. Más relajación, menos fuerza y más control. El tenis ganador es una combinación de una condición física y mental. Si uno pierde control de la parte mental, toda su habilidad física y condicionamiento no serán suficientes para ser un ganador.
Aprenda a ser un jugador mental y mantenga la mente clara en cada uno de los tiros.
El credo de un jugador exitoso es:

SI TENGO QUE HACER CIERTO GOLPE
CIERRO MI MENTE AL PENSAMIENTO DE PERDERLO.
NO VOY A GANAR SI EN UN MOMENTO PIENSO EN PERDERLO.