Lic. Karina Maturano

 

“Patear el tablero…”

Escribo este artículo sin pretensiones académicas. Simplemente mi objetivo con él, es compartir mi experiencia como psicóloga del deporte en la Selección de Básquet masculina en silla de ruedas, y provocar así que otros colegas se animen a recorrer nuevos desafíos profesionales en el deporte adaptado.

El básquet como otros deportes, ofrece a las personas con discapacidad la posibilidad de crecer, desarrollarse y superarse. Tiene la gran virtud de equiparar las diferencias al momento de jugar, permitiéndole a cada atleta sacar lo mejor de sí mismo, allí lo diferente se fusiona en post de una meta: jugar!. Para uno de los entrenadores el básquet es Entrar, salir, correr, frenar, sudar, ampollarte, reparar, caerte, levantarte, escuchar, hablar, jugar ensimismado de preguntas y resolver y resolver… De esto se trata este juego”, para los jugadores significa apoderarse de un status social diferente. Así, el básquet permite que las personas con discapacidad entren en contacto con la salud, dejando de lado la deficiencia y tomando consciencia de sus propias limitaciones y potencialidades.

Desde que terminé la especialización como psicóloga del deporte, poder trabajar como profesional en el deporte de alto rendimiento con discapacidad se había convertido para mí en un desafío, casi en una obsesión. Es un campo de trabajo diferente, inquietante… donde la inserción del psicólogo aun es un camino inmenso por recorrer.

La propuesta de ser parte del staff técnico de la Selección Argentina de Básquet Adaptado, fue un nuevo desafío, pero también surgían muchos interrogantes. ¿Cuál sería allí mi rol? ¿Que esperaba el resto del staff técnico de mí? ¿Qué lugar le harían los jugadores a esta profesional de la psicología del deporte y mujer? ¿Por qué se incluía después de tantos años de trabajo a una psicóloga del deporte, faltando menos de un año para los Juegos Para Panamericanos de Toronto?

Así fue como en la primera reunión con el staff técnico, donde se generaron muchas expectativas sobre lo que yo podría aportar, alguien me dijo: “es tu oportunidad de patear el tablero…”   Entonces comprendí que uno de mis mayores desafíos sería el posicionamiento adecuado de mi rol dentro de esta Selección.

Conociendo

La selección argentina de básquet masculina tiene un gran recorrido histórico, llegando a la cima hace más de 25 años atrás y quedando luego rezagada en los avances deportivos de la disciplina. Sin embargo después de un gran esfuerzo, en el año 2013 logran clasificar para el Mundial en la Copa Americana de Colombia y a partir de allí vuelven a posicionarse entre los 5 equipos más importantes del mundo.

El trabajo interdisciplinario es el que rige este proceso. Un DT, sumamente reconocido y experimentado lleva adelante el proyecto junto a sus dos ayudantes técnicos, un preparador físico, y un auxiliar. A este equipo me sumaba yo, como psicóloga del deporte, donde entre todos intercambiaríamos nuestros conocimientos y criterios para enriquecer el trabajo de la Selección. Como afirma Roffé, “…para que haya interdisciplina tiene que haber objetivos en común” y esto implica renunciar a una posición de verdad propia, absoluta, en el esfuerzo para que el profesional sea entendido y pueda hacerse entender.

El psicólogo dentro del Equipo Interdisciplinario, debe generar un abordaje no psicopatologizante; esto implica correrse de los déficit del deportista con discapacidad, pero sin perderlos de vista, para que se genere un cambio hacia la salud psicofísica del atleta, poniendo el acento en las potencialidades subjetivas y trabajando de manera interdisciplinaria para lograr un deportista protagonista de su propia historia y su carrera competitiva. Si un individuo elige ser un atleta de elite, tiene que desarrollar la capacidad de afrontar, el éxito y el fracaso.

Como todo atleta de alto rendimiento, la preparación es dura; cada jugador entrena diariamente con su club y con la selección y concentran con el staff técnico cada quince días. Actualmente tienen un solo objetivo: los Juegos Para Panamericanos de Toronto que se disputaran en el mes de agosto, jugándose allí la clasificación para los Juegos Para Olímpicos de Brasil 2016.

El equipo de jugadores es muy heterogéneo en cuanto a la discapacidad motora que los afecta . Jugadores con lesiones medulares, amputaciones o lesiones congénitas, conforman un plantel con diversas variables. Conocer las características individuales de cada jugador fue mi primera tarea. Asimismo entender que las diferentes técnicas de activación, concentración, relajación, visualización, etc, estarían atravesadas por estas características.

Lo segundo, fue escucharlos en cuanto a los conocimientos que ellos tenían sobre su “propia fortaleza mental”. Ellos han vivido consigo mismo toda la vida, antes de determinar que técnicas o métodos son efectivos con el atleta, nada mejor que preguntarles y conocer con que herramientas cuenta.

Por otra parte la franja etaria que compone la selección también es amplia, encontrándose entre los 23 y 44 años, con lo cual los rasgos de madurez, la vitalidad física y los intereses personales son muy diferentes, esto cobra relevancia si consideramos que el básquet es un deporte de equipo.

Fue necesario tener en cuenta todas estas variables al momento de planificar mi trabajo como psicóloga del deporte: la heterogeneidad de los jugadores y sus lesiones, la diversidad de edades entre los jugadores y sus intereses y el desconocimiento que ellos tenían sobre el área que yo trabajaría.

Cuáles fueron las estrategias a trabajar

Como dije anteriormente las diversas patologías que atravesaban los jugadores, fueron de alguna manera las que demarcaban el encuadre de trabajo a seguir. Podríamos afirmar, citando Stephanie Hanrahan, master en Psicología del Deporte, que “los programas de entrenamiento en habilidades mentales con estas poblaciones son similares a los usados por los deportistas sanos, pero se concluye que los programas de estos individuos deben incorporar sus necesidades especiales”. De esta manera, pude dar cuenta que sólo aumentaría la eficiencia de mi trabajo si tenía en cuenta las características.

Como psicóloga del deporte, planifique el proceso en dos frentes, por una parte el desarrollo de las capacidades psicológicas individuales y la apropiación de diversas técnicas y herramientas que proporciona nuestra intervención. Por otra parte establecer un proceso significativo de cohesión, homogeneizando las diferencias y buscando el enriquecimiento que puede producir lo diverso en un equipo deportivo.

Los primeros encuentros consistieron en diversos bloques de trabajos que se encontraban preestablecidos en las concentraciones. En estas instancias se realizó la evaluación de los integrantes de la Selección a través de una batería de test que me permitió en poco tiempo darme suficiente información de los 25 jugadores que eran convocados para la selección. Los test utilizados fueron, Cuestionario Deportivo, Sociograma Deportivo, Test del Deportista, Persona bajo la lluvia, Rejilla de Concentración y por último la observación directa de los jugadores en la preparación física y los entrenamientos técnicos- tácticos. Asimismo, la posibilidad de concentrar y convivir con ellos cada quince días, me permitía poder generar espacios individuales o de pequeños grupos, pudiendo observar sus comportamientos y sus lazos interpersonales.

Una vez que la evaluación estuvo concretada, más claramente emergió la necesidad de trabajar con ellos en el aprendizaje de diversas técnicas que potenciaran su fortaleza mental; técnicas de relajación, de concentración, de visualización, el manejo de las emociones, las presiones y los temores fueron claves para beneficiarse psicológicamente.

Asimismo se trabajó junto al resto del cuerpo técnico en una deficiencia que presentaban los jugadores, la cual se trataba del cuidado de su propio cuerpo, de la concientización de los entrenamientos diarios y del beneficio que traería a largo plazo poder sostener la rigurosidad de ciertas conductas en el alto rendimiento. Es necesario recordar que en el ámbito de la discapacidad los atletas muchas veces se encuentran con un status deportivo con el que no contaban antes del accidente sufrido, así como también, puede existir una sensación de omnipotencia física , lo cual entorpece el registro real del cuerpo y su cuidado. El tema de la alimentación, el cuidado del peso y la higiene personal, fueron temáticas trabajadas muy profundamente con el resto del staff técnico.

Trabajar sobre la Relajación Muscular Progresiva tiene sus diferencias en aquellos atletas que se encuentran amputados o con extremidades sin control muscular. Durante los ejercicios se les pide que tensen y relajen diferentes partes de su cuerpo y se concentren en su respiración, es necesario aquí excluir de este proceso, aquellas partes del cuerpo que les falten al deportista o las que ellos no puedan controlar, para minimizar la frustración de no poder hacerlo. En otros casos, con los atletas cuadripléjicos se buscara a través de la RMP aumentar los niveles de activación, debido a los límites que presentan en la capacidad de subir la velocidad de latidos del corazón.

También es necesario tener en cuenta, al momento de trabajar sobre la imagen y el esquema corporal, que aquellos jugadores en silla de ruedas que consideren o perciban que la silla es parte de sí mismo preferirán incluirla en los ejercicios de conciencia corporal que se realicen.

Con respecto a los ejercicios de visualización que se lleven a cabo con los atletas, se debe considerar que aquellos jugadores que juegan sin prótesis deben realizar las sesiones de visualización sin ellas. Hanrahan afirma que: “…llevar una prótesis puede afectar a la conciencia kinésica y por ello pueden influir en la imaginación” Los trabajos de visualización que se llevaron a cabo, fueron desplegados en ejercicios técnicos puntuales, tácticas de juego y partidos importantes. No debemos olvidar que el Dr. García Ucha considera la visualización como una actividad asociada a la preparación para la competencia, así como también puede ser muy efectiva en el aprendizaje de técnicas y en la modificación de conductas. Por estas razones fue una de las herramientas estratégicas a trabajar con los jugadores.

Otra de las estrategias a utilizar para aumentar el nivel de autoconfianza fue trabajar sobre el establecimiento de metas, a corto, mediano y largo plazo, teniendo en cuenta el proceso deportivo que se lleva a cabo. Se trabajaron sobre planillas individuales y grupales. Siempre teniendo como objetivo principal, los Juegos Para Panamericanos.

La cohesión del equipo fue un tema clave a trabajar, como dijimos antes, la diversidad de características de los jugadores requería de una atención especial. Además, existía un factor extra a tener en cuenta, se trataba de la llegada de cuatro basquetbolistas que juegan en el exterior y que se acoplarían al proyecto dos meses antes de los Para Panamericanos.

Carron en 1982, perfecciono las definiciones existentes de cohesión, proponiéndola “como un proceso dinámico reflejado en la tendencia de un grupo a no separarse y permanecer unido en la búsqueda de sus metas y objetivos.”

Esto fue trabajado a través de actividades lúdicas y de reflexión, utilizando algunas técnicas específicas de coaching deportivo de equipos, apoyándonos con imágenes visuales y videos, donde lo que se buscaba era la posibilidad de nivelar los egos y homogeneizar al grupo, trabajando sobre la posibilidad de que cada jugador, pudiera dejar lo mejor de sí mismo para el equipo y que todos trabajaran para un objetivo en común.

Con el tiempo, y el conocimiento por parte de los jugadores de cuál era el rol de una psicóloga del deporte dentro del equipo, lograron apropiarse de las estrategias a utilizar, reconocer la importancia que tenía para ellos contar con un espacio para canalizar las presiones, sus temores y sus dudas y dar cuenta que esta era una herramienta más que les permitía potenciar su rendimiento.

Hasta aquellos basquetbolistas que se mostraron reacios en un principio por mi presencia, se transformaron en quienes arengaban a sus compañeros para participar activamente de estos espacios.

Actualmente nos encontramos en la fase final de nuestro trabajo, en poco tiempo (agosto), nuestra selección se jugara una plaza para los juegos Para Olímpicos de Brasil 2016, si se logra, haría más de 20 años que la selección argentina no llega a esta instancia.

Como psicóloga del deporte, formar parte de esta selección fue y sigue siendo un desafío… continuar trabajando con ellos para poder llegar a la meta es parte de mi objetivo.